sábado, 9 de julio de 2011

Queridos papá y mamá



Si yo aun no fuera madre, escribir estas líneas serian mas fácil, es más creo que ni siquiera pensaría en tener este desahogo, porque antes de Mariana pensaba como hija, y cuando solo somos hijos nuestras visión del mundo es muy limitada. Vemos solo lo que nos importa a nosotros sin tomar muchas veces lo que puedan sentir ustedes, los padres.

Hace tres años hubiese pensado que la decisión de irnos del país era algo que ustedes tenían que entender y aupar, sin dramas y sin lágrimas porque por ahí dicen que los padres quieren lo mejor para sus hijos, y ustedes siempre han dicho que quieren lo mejor para mí y para Fidel. Después de Mariana entiendo, que uno quiere lo mejor para los hijos, pero quisiera siempre que lo mejor no estuviera en algunos casos, tan lejos de uno.

Quiero agradecerles el silencio y el apoyo, mamá cuando creo que tu sabiduría llego al limite, me sorprendes una vez mas con esa frase que me dijiste: “mi amor yo no te críe para mi, te críe para que hicieras tu vida” y sé que te estas tragando todo lo que sientes, para que yo me sienta mejor. Papá me has dicho que es una buena oportunidad, pero yo siempre he visto a través de tus lentes, y cuando lo dices no me miras fijamente a los ojos, sino que desvías la mirada. Y yo trato de no encontrarme con toda la emoción que me produce el estar separada de ustedes.

Empacar ha sido la parte complicada del asunto porque esta es la fecha que no he recogido ni un alfiler, pero en la maleta de mi alma he empacado algunas cosas y quería revisarla con ustedes, por favor si se me queda algo, envíenmelo con Papá Dios.

Ma, ya empaque un poquito de tu valor, el que tuviste cuando el abuelo murió y tú decidiste ocuparte de la abuela y tus hermanos y salir como siempre dices a “enfrentarte al mundo” tú lo hiciste a los 13, ojalá me sirva a mi a los 34. También envase tu olor, ese que desprende del cuello cuando yo lloro y te necesito, me llevo las recetas, pero no sé si pueda llevarme tu sazón, la has resguardado casi como lo has hecho con nosotros. La sabiduría que tienes, hace poco alguien me dijo que la llevo conmigo impresa en el alma, y debe ser cierto, porque tu voz resuena en mi cabeza cuando algo no me cuadra y me ayuda a tomar las mejores decisiones para mi vida.

No se me ha olvidado las cosas que me has repetido cada día, ya sé que tengo que dar los buenos días siempre, saludar y preguntar por los demás, no salir mal encarada de la casa, porque nadie tiene la culpa de mis problemas y darle una mirada de alegría al mundo, debo agradecer todas las mañanas por el sol que Dios no regala, y por la lluvia. No se me va a olvidar rezar en las noches, y dar gracias por mi papá, mis hermanos, mi esposo y mi hija, y aunque nunca me has pedido que rece por ti, siempre lo hago. No voy a tener miedo y tratare de no llorar por tonterías, aunque no te lo prometo.

Pa, me llevo un poco del buen humor de las mañanas (sobre todo el de los lunes) y trataré de silbar alegres canciones mientras me visto, tu honestidad para todas mis acciones, tu firmeza y comprensión, y un lote de tu paciencia, me llevo el habito de la lectura y espero que Mariana este dispuesta a leer un buen libro una tarde de domingo. Ya mi cuerpo tiene almacenado la fuerza de tus brazos, los mismos que me han sostenido y donde me he apoyado durante toda mi vida, me llevo todos tus besos y tus chiste para reírme de las cosas que me pasen.

También me quedo con aquellos dos refranes que siempre me dijiste, desde que tenía uso de razón, y que con la edad fui entendiendo. Cuando por ejemplo yo te decía: “papá es que yo pensaba que…” y tu escuchabas y luego con amor respondías: “hija, una cosa es lo que piensa el burro y otro el que lo arrea” y, cuando por una malcriadez decidía ignorarte o no hablarte, me mirabas y me decías, con tu tono paciente: “ más pierde el venado, que quien lo tira” . Como que me llamo Rosnel que algún día se los diré a Mariana.

A ustedes les dejo, lo mejor de mis 34 años, las alegrías, los días de playa, los helados, toda mi infancia almacenada en una sola sonrisa, el agradecimiento eterno de haber sido mis padres, les agradezco por haberme dicho que no cuando yo pensaba que era si (otra vez el refrán del burro) , por los castigos cuando desobedecía, por no darme la razón en todo y por no consentirme la flojera ni el miedo, por darme cuatro hermanos maravillosos, por amarme cuando menos lo merecía pero más lo necesitaba, por no haber ignorado ni una sola de mis cosas, por haberme hablado con la verdad y enseñarme a rechazar la mentira.

Las distancia no hacen mella en el amor, a donde voy ustedes están conmigo, tienen que ser muy fuerte, cuidarse mucho, esperarnos e irnos a visitar y recordar cada día encomendarnos a Dios, para que nos proteja y nos cuide. Consientan mucho a mis hermanos y a mis sobrinos. No es mucho lo que quiero pedirles, porque ya me lo han dado todo.

Espero que siempre a pesar de las cosas que hemos vividos, las peleas, las separaciones, las palabras duras que entre todos nos hemos dicho, los dolores de cabeza, y demás vicisitudes que hemos enfrentado, se sienta orgullosos de la familia que formaron, de los hijos que criaron y de lo que sembraron en esta tierra, un gran bosque de Madera Fina. Los amo con todo mi corazón.

Bendición!

domingo, 8 de mayo de 2011

Ser Madre








MAMÁ... Error! Nombre de archivo no especificado.

Por Isabel Allende

Siempre que quieren hablar de madres en la televisión muestran mujeres con bebitos en los brazos, sonrientes, dulces, cariñosas, sin una pizca de cansancio, espléndidamente maquilladas y a eso agregan maravillosas frases de pósters. ¡¡Mentiras!! Las mamás no somos abnegadas amantes del sacrifico y aguerridas guerreras que todo lo pueden. (Aunque más de una vez queremos abarcar todo).

Las mamás lloramos abrazadas a la almohada cuando nadie nos ve, pedimos anestesia en el parto. Pedimos disculpas cuando están dormidos por los gritos y enojos de la mañana, besamos sus caras cuando duermen y les decimos cosas bonitas aunque nadie se de cuenta.

Mentamos madres en diecisiete idiomas cuando tenemos que poner el despertador a las 2 de la mañana para ir a buscarlos a una fiesta. También mentamos madres en diecisiete idiomas más cuando tenemos que poner el despertador a las 6 para estar listos a la 8 y por mas temprano que te despiertes se hace tarde.


Nos peleamos con el Papá que a veces ni tiene culpa de nada y regañamos a todos. Cuando les decimos que no se peleen con ese compañerito que les dice “enano” o “cuatro ojos”, y les damos toda clase de explicaciones conciliatorias, en realidad querríamos tener el cogote del pequeño verdugo entre nuestras manos. Y también pensamos que la vieja de geografía es un mal bicho cuando les baja la calificación porque no saben cuántos metros mide el Aconcagua , el Nilo, o cuales son los municipios de tu estado, que, al final, a quién carajo le importa!. (Pero no lo podemos decir.)

No es que nos encante pasarnos horas en la cocina tratando de que el pescado no tenga sabor a pescado y disimulando las verduras en toda clase de brebajes, en lugar de tirar hamburguesa a la plancha o un simple lonche .... Es que tenemos miedo de que no crezcan como se debe.

No es que nos preocupe realmente que se pongan o no un suéter.... Es que tenemos miedo de que se enfermen.

No es que los queramos más cuando se bañan.... Es que no queremos que nadie les diga roñosos, sucios y que huelen mal.

No lo hacemos por Uds. Lo hacemos por nosotras. Porque ser mamá no tiene que ver con embarazos, pañales y sonrisas de Mejoralito.

Tiene que ver con querer a alguien más que a una misma. Con ser capaz de cualquier cosa con tal de que ustedes no sufran. NADA, nunca, jamás. Aunque les gritemos, y los enojos y los golpes para corregirlos que nos conviertes en malas madres y en brujas sin sentimientos.

Ustedes nos hacen felices....

Cuando les encantan nuestras milanesas, las sopitas, cuando nos consideran sabias por contestar todas las preguntas de los concursos de la tele.

Cuando vienen llorando a gritos porque se rasparon la rodilla y nos dan la posibilidad de darles consuelo y curitas.

Cuando recién levantadas nos dicen, qué linda estás, mamá.

Cuando nos proponen casamiento porque somos "su novia".(y lo disfrutamos mientras llega la primera noviecita que nos destierra de ese lugar). Ustedes nos hacen mejores. (Aunque no los digamos)

Nos dan ganas y fuerzas. Nos comeríamos un animal crudo antes de que les toque un dedito del pie. Nos lavamos la cara y salimos del baño con una sonrisa de oreja a oreja para hacerles saber que la vida es buena, aunque nos vaya como el reverendo carajo.... y estemos mas jodidas que nunca.....

Cantamos las canciones de "Las divinas" y de Patito Feo y vemos Bob Esponja y escuchamos a Jonas Brothers y compramos Nopucid y Tempra y repasamos 5000 veces la tabla del 2, la del 3, la del 8, y arreglamos el carburador para llevar a los chicos al fútbol, al inglés, a dibujo, a la psicóloga, a básquet, a volley, a danzas, a la casa de la amiga, al karate, a la maestra particular, al dentista, al médico, a comprar un pantalón...

Y armamos 24 bolsitas con anillitos y pulseritas y tratamos de que el pastel parezca un Pikachu y que el
huevito parezca una cara feliz con la catsup. Hacemos maquetas escolares y Disfraces o al menos lo intentamos hasta la 3 de la mañana.

Y nos buscamos otro trabajo y sacamos créditos
y nos compramos libros y vamos al psiquiatra y al pediatra y alos videos y negociamos con los maestros y los acreedores y recortamos figuritas y estudiamos junto a ustedes ríos, provincias, las capitales de los países de Europa y nos ponemos lindas y nos enojamos y nos reímos y nos salimos de y nos convertimos en la bruja y la princesa de todos los cuentos.....Sólo y exclusivamente para verlos felices.

A mis hijos: Verlos felices es lo que nos hace felices.

Ojalá pudiéramos pegar el mundo con cinta scotch (como la lámpara que cayó en combate en la última guerra de la pijamada), para que fuera un lugar mejor para ustedes.

Gracias por hacerme su mamá. Gracias por hacerme tan importante.

Gracias, por esas porquerías que hacen en el colegio con corchitos, sopas, semillas y palillos (que casi nunca entiendo para que sirven pero guardo religiosamente).

Gracias por los abrazos, los besos, las lágrimas, los dolores, los dientes de leche, las cartitas, los dibujos en el refri, el Tempra.

Gracias por tus berrinches e insultos, por tantas noches sin dormir, los boletines, las plantas rotas del jardín por jugar a la pelota, Por mi maquillaje arruinado por ser usado para jugar a la mamá, por las fotos de la primaria...Son mis mejores medallas.

Gracias porque LOS AMO mas que a mi VIDA. Y ese, es el amor que me hace grande.

Lo demás es "marketing"

jueves, 5 de mayo de 2011

Una mujer...



Si tuviera que humanizar a Venezuela, sin pensarlo dos veces estoy segura que sería mujer, es demasiado compleja para el cerebro práctico masculino. En mi cabeza es una mujer mestiza, obviamente, nacida de la unión de lo que en historia conocemos como blanco criollo y una indígena, o negra, o mulata. Se empeño en nacer, a pesar de esa relación ilícita que tenían sus padres y tan poco aceptada por la sociedad de la época, sin embargo fue una niña amada y feliz.
Físicamente no puede ser una Miss, pero sí es de buena figura y voluptuosa, sin caer en lo vulgar, es educada porque sus padres la criaron niña de bien. Tiene un corazón grande como sus sueños pero también un grave defecto, mala cabeza para escoger a los hombres de los que se enamora, y cada uno se ha aprovechado de ese amor, para quitarle las dotes que su padre invirtió en ella, para engañarla con promesas que nunca le cumplieron y para dejarla con más hijos necesitados.
Ah!, porque se me olvidaba decirles ella es madre, no solo de los que parió, sino de cuanto muchachito vino y toco su puerta, en tiempos mejores, cuando ella era una gran señora y las madres de estos niños no tenían como alimentarlos, estos niños cruzaban las calles y arriesgaban sus vidas para ir a pedirle un poquito de lo que ella tenía y que su marido de turno ostentaba. Y a cada uno de estos hijos no solo alimento, sino que acuno, cobijo y cuido como si ella misma los hubiera parido, los adoro aun cuando ellos ya convertidos en grandes señores reniegan de ella, y no pierden oportunidad para despreciarla y decir a viva voz, que sí, que ella tenía dinero y recursos, pero ellos le dieron un mejor estilo a su vida, y no solo la desprecian a ella, sino a esos hermanos de crianza que compartieron la dulzura de su madre, nada, que de mal agradecidos esta lleno el mundo, pero a Venezuela eso no le importa, sigue diciendo con orgullo: "esos también son mis hijos, y todo se los perdono”, inclusive hay quienes han vuelto con sus madres y a ellas les dan todo el crédito de lo que ahora son.
Venezuela cree mucho en esos hombres que le prometen un mejor futuro para sus hijos, se enamora, se embelesa y ahí es cuando se pierde, aguanta cualquier tipo de maltratos, a los amigotes que se quedan hasta tarde en la casa invitados por el marido, los juegos, las parrandas, las mentira, siempre esperando que de verdad le cumplan con las promesas que le hicieron cuando la estaban enamorando, y el hombre de turno ya no es como antes no le compra helados a los niños mas pequeños y a los mayores pues de esos ya ni se acuerda, ella lo sufre en silencio.
Es una mujer de lucha y de sueño, es joven, esta viviendo lo que mujeres y hombre mayores ya vivieron en otras épocas, que sea noble no la convierte en una tonta, ella sabe, ella ve, ella oye. Espera el momento justo para decir: “hasta aquí” y de verdad será hasta ese momento, y una vez más sus hijos darán la cara por ella, y la defenderán como una fiera herida, de los abusos y del maltrato, de la arrogancia y de la desidia. Ella sufrirá el desengaño y se lo recriminará.
Llorará amargamente por haber creído, que ese hombre podría ayudarla a solucionar la cantidad de problemas que le ocasionan sus desordenados hijos, sin embargo un día se mira al espejo y se vuelve a descubrir como la mujer hermosa que es, se da cuenta del amor tan grande de quienes la engendraron, del amor tan grande que siente por todos sus hijos, los propios y los adoptados, los que se quedaron y los que se fueron, quienes la adoran y quienes la repudian, mira su cuerpo y descubre en cada parte de su piel todo los dones que Dios le dio, mira hacia dentro y se da cuenta que no hay rencor solo amor, allí mismo en ese espejo se da cuenta sobre sus tacones, que ella y sus hijos saldrán adelante, como lo hicieron otras tantas veces a través de la historia y que a pesar de todo lo vivido, nunca nadie le quitara lo bailao.

lunes, 11 de abril de 2011

Vientos de Cambios.




"Quien pretenda una felicidad y sabiduría constantes, deberá acomodarse a frecuentes cambios." Confucio

Hace tiempo que no escribo en mi blog, a falta de inspiración, no me queda más remedio que estar buscando por todos lados algún tema que me motive a escribir, pero cuando leo lo que he escrito, me doy cuenta que mis post son las ideas que se acumulan en mi cabeza y las emociones que se alojan a mi cuerpo, por lo general escribo sobre como me siento con respecto a lo que sucede o lo que me sucede.

Cuando comencé necesitaba expresar lo que iba viviendo como mamá, las cosas que me iban afectando, los cometarios locos de la gente, las vivencias del proceso. Hoy en día puedo decir que esto de ser madre jamás se tiene dominado, simplemente hay que ir jugando con las cartas de cada día y no hacer de cada acontecimiento una exageracion, y definitivamente he aprendido a evaluar mis días con las sonrisas de Mariana, si soy o no, si parezco o no una buena madre, mi evaluador directo solo podra decirlo dentro de muchos años, asi que el resto del mundo tendra que esperar.

Poco a poco fui hablando de otros temas de cocina, de listas de comidas, de lo que odio y amo y hasta de mis propósitos de año nuevo (que aquí entre nos, no he cocinado naaaada nuevo todavía)

Ahora me siento diferente a como me sentía hace un año atras, Fifo y yo nos hemos compenetrado mas como pareja y tenemos una buena sincronía como padres. Ya me acostumbré a la idea de que por ahora no trabajo en la calle y no recibo un sueldo, sin embargo tengo un trabajo de 24 horas, 7 días a la semana, sin pago de horas extras y sin comisión, pero tengo que reconocer que no necesito más de lo que tengo y me siento inmensamente feliz, porque cada día que le he dedicado a mi princesa tendrá sus frutos, estoy segura.

He perdido peso, tengo 14 kilos menos, y espero quitarme los últimos 7 en los próximos meses, ahora voy al gimnasio al menos tres veces a la semana y cuando no voy, me siento como tensa, el ejercicio me hace descubrir que día a día se puede y se debe dar más.

Hace unos meses, mientras estaba montada en la caminadora del gimnasio, tuve un pensamiento, sobre mi vida actual (la de ese momento) tengo una familia a la que adoro, unos padres maravillosos, unos hermanos que a veces provoca cambiarlos por un Toronto, pero que igual los amo con todo mi corazón, unos sobrinos que me hacen sentir cada día más vieja, unas amigas únicas en su especie, unas tías divertidisima, una vida llena de mucho amor, vivo en un país que a pesar de todas sus contradicciones tiene una que me encanta: cuando peor estamos es cuando mas esperanza tenemos, en fin, ese día me sentí agradecida por cada cosa que he logrado, por cada persona a la que amo, por vivir en esta tierra de gracia (por lo agraciada y por lo graciosa).

Al llegar a casa compartí esta reflexión con Fidel, y luego de decirle casi con lágrimas en los ojos de emoción como me sentía, tuve otra reflexión automática y le dije: "y como así me siento ahora, feliz en mi área de confort, segurito, me viene un cambio que me mueve todo el piso, porque mi vida es un constante empezar" por supuesto que el se rió, conmigo, no de mí, o por lo menos eso digo yo.

Había pasado exactamente casi tres mese de esa conversación, la noticia me sorprendió un martes en la mañana cuando mi único plan era ir a pasar un rato con mi mamá, allí estaba cuando Fidel me llamo para contarme sobre un movimiento en la compañía que nos colocaba fuera del país y yo recordé mi reflexión del 21 de enero en la caminadora, adiós a mi área de confort, Bienvenidos los vientos de cambios.

Cómo me siento?aún no lo sé, a la expectativa, creo que vivir fuera debe ser una experiencia enriquecedora pero solo puedo verlo ahora como experiencia, no como estilo de vida. Que cómo me siento? Feliz? sí, estoy feliz; triste? sí estoy triste; miles de comentarios al respecto, pero estas cosas te dejan entre ver quien es esa gente que te acompaña, gente que opina que es lo MAXIMO salir de este país, y a quien me toca recordarles, que este es Mi país y aquí esta mi familia y amigos; gente que opina que el nuevo lugar es malísimo para vivir, y de quienes pienso, "oye gracias, me da full ánimo tu comentario", gente que indaga sin ocultar una cierta incomodidad y fingiendo una falsa alegría y finalmente las lágrimas de mi familia ligado a un apoyo incondicional, y la comprensión de los amigos (mi familia escogida), aquellos que de verdad me conocen y saben como me puedo sentir, que dan ánimos y alegrías, que nos desean lo mejor, pero que entiende este sentimiento contradictorio que nos embarga. Al final creo que es en este tipo de situaciones donde la gente que te rodea se muestra tal cual es y descubres quienes son los que realmente te apoyan y te conocen.

Creo que ya es hora de que deje la resistencia y acepte los cambios constante que ocurren en mi vida, debo darme cuenta que justo allí en el momento cuando creo que llegué a algo, cuando logré manejar una situacion, justo allí debo empezar de nuevo, asustada como siempre pero con mucho optimismo y agradecida porque tengo la oportunidad de seguir aprendiendo, de seguir adelante. Así como ser mamá, viviendo un día a la vez y con las cartas que te toquen, debo recordarme siempre que es el trayecto y no el destino lo que hace la vida tan interesante.

..."no te quejes Andrés, no te quejes por nada, si del cielo te caen limones, aprende a hacer limonada." Willie Colón, el Gran Varón.

sábado, 8 de enero de 2011

2011




Año nuevo, Vida nueva!
La verdad es que es la primera vez que me identifico con el estribillo de esta canción, toda la vida deteste el mes de Enero, porque es la evidencia de que se acabaron las fiestas y de que soy parte de aquellos que viven la navidad hasta el 31 de diciembre.

El 1 de enero era como el día mas triste del año para mí, no más reunioncitas inventadas, regalos, comida (porque empieza la dieta además) los cielos azules de diciembre ( aunque después del 99 y los primeros días del pasado diciembre casi también nos quedamos sin esto) y esa sensación de fantasía que por lo menos a mí me embarga; así que mi desánimo me acompañaba hasta febrero, en definitiva enero era para mí como los lunes, un lunes de 3o días.

Pero este año ha sido distinto, el primero de Enero me sorprendió con entusiasmo, alegría y muchas fe. Me siento muy bien, tengo propósitos que me gustan y quisiera escribir y compartir para hacer el balance al final del año.

Lo primero que decidí es dejar de pedirle tantas cosas a papá Dios y agradecerle más, así como dejarme guiar por sus planes antes de querer imponerle los míos, tal vez por fin aprenda de una vez por toda a practicar la humildad y la obediencia.

Quisiera este año por fin vivir aquello del aquí y el ahora, dejar un poco el pasado de lado, porque ya se fue, y dejarme impresionar por el futuro que a veces puede ser predecible, pero por lo general sorprende.

Quiero decir al menos 365 veces "Te amo" decirlo por lo menos una vez al día, sorprender a mi Fifo con pequeños detalles que le demuestren cuanto lo amo y lo importante que es para mí, y además llenarle la vida de momentos felices (y no tan felices).

Quiero sonreír al mismo son de Mariana, dejarme maravillar otra vez por el movimiento de los animalitos, bailar cualquier canción que suene, reírme con las comiquitas, seguir durmiendo las siestas abrazadas, dejarla ser ella y sobre todo no transmitirles mis paradigmas, aprender de su mundo y las lecciones que trajo para mí.

Quiero compartir más con mis padres y estar más unida a mis hermanos, celebrar cada cosa que nos une. Respirar profundo, tener más paciencia y no pelear.

Tengo muchas ganas de conversar con mis amigas, de pinturas de uñas, de mascarillas faciales, de ropa, de sentimientos, de cosas trascendentales, de comida y ejercicios, de las cosas que nos atormentas y de cosas banales, sobre todo quiero seguir mostrando como realmente soy, con mis virtudes y defectos.

Quiero tomar más agua (2litros de agua diario es la meta) y aumentar mi ritmo de trote, ser disciplinada con esto y correr al menos en una de las carreras que se organizan en la ciudad.

y

Quiero cocinar doce comidas que nunca haya hecho, una al mes.

Al releer esto, me doy cuenta que escojo cosas que no son altruistas, tal vez nada de esto cambie el mundo, pero creo que podré ver a Dios de una manera distinta, amar más a mi esposo, crecer con mi hija, disfrutar a mis padres, ser mejor hija y hermana, conocer a mis amigas, cuidar mi salud y cocinar mejor, con eso seré un poco más feliz y tal vez el mundo podría ser un lugar diferente.

Feliz 2011. Año nuevo, vida nueva, más alegre los días serán...