sábado, 10 de julio de 2010

El primer amor


Hace unas semanas fuimos al Avila por primera vez con Mariana, Fidel se la colgó en el cangurito y nos fuimos los tres a nuestra aventura. La Montaña es uno de nuestros lugares favoritos y desde el embarazo él soñaba con llevarla. Ese día, la sonrisa no le cabía en la cara y por supuesto tenía esa mirada radiante que lo acompaña desde que ella nació.

Mientras los veía subir, pensaba en ese amor tan grande que se le desborda a mi marido por esa pequeña mujercita, me sonreía de recordar como a veces lo veo en la madrugada viendo a Mariana dormir a través del monitor, como disfruta cada cosa que tiene que ver con ella, me siento feliz de que ellos se tengan. En verdad me siento feliz de estar presenciado el primer amor de la vida de mi hija.

Mi papá fue el primer hombre que conquisté, el que más me ha consentido, el que más me ha complacido y el que más me ha querido. Me enseñó a través de nuestra relación a relacionarme con los del sexo opuesto y ademas a sentirme segura. Fue a través de sus ojos que me ví linda por primera vez cuando pensaba que era fea, fue a través de su amor que me sentí segura de ser amada por cualquier hombre, fue a través de su respeto que aprendí a respetarme.

Los padres (ambos) son la ventana a la vida, aprendemos a ver el mundo a través de sus ojos, y aunque la mayor influencia que tenemos viene de mamá, los papás ocupan la mitad de esa influencia, en la relación con las hijas serán quienes por lo general definan nuestra relaciones amorosas . Muchas personas pensaran, y las que tuvieron un padre ausente, que no estuvo, que no apareció? Para eso también hay una explicación, pero es psicológica, y aun yo no soy psicóloga. El hecho es que papá es quien enseña a la niña a relacionarse con los varones, y el primer hombre de quien nos enamoramos, porque es el primero que nos ofrece confianza, amor incondicional, seguridad y respeto.

El primer amor de una mujer es la relación mas importante de su vida. Nunca he olvidado mi primer amor, cuando nos casamos le confesé a Fidel que mi amor por ese "señor" sería eterno, mi esposo sonrío y me dijo que ya lo sabía y que no pretendía hacer nada por cambiarlo. Ese señor se llama Nelson Antonio Rodríguez , y es mi papá.

Por eso sonrío al ver a Fidel con Mariana, porque juntos empiezan un recorrido que yo inicié hace muchos años de la mano mi papá, en ese camino de amor, van a encontrarse con situaciones muy divertidas, algunas cargadas de mucha emoción, de rebeldía, de discusiones, de aprendizaje para ambos, pero en la medida en que la respete y la ame, ella sentirá confianza y cuando sea adulta buscara cualidades similares en un buen hombre. Un hombre que la consientan como él la consintió, que la escuche, como él la escucho, que la respete como él la respeto y que la ame, aunque parezca imposible, como él la amara siempre.













1 comentario:

  1. Amiga excelentes palabras como siembre!!! Ver a un padre babeando por su hija y en mi caso por su hijo es una de las cosas más grandes que hay. Ese amor paternal no tiene comparación!!!

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