domingo, 15 de julio de 2012

Mi Bro





Hoy cumples 37 años y es este el primer cumpleaños en el que físicamente no estoy contigo así que te libraste de mi eterna pregunta cómo lo vamos a celebrar? a pesar de tus advertencias previas (que siempre se iniciaban en tu cumpleaños anterior) de que NO querías llamadas, ni celebración, pero todos los años ignoré tus comentarios, porque para mí sí era y es importante celebrar la fecha en la que decidiste dejarme en el cielo y bajar primero a la tierra, a prepararme el camino.
Como bien tú dices,  hemos compartido todo lo que pueden compartir dos hermanos que son cuasi morochos de sexo diferente, sin embargo la diferencia de género nunca impidió los golpes que alguna vez nos dimos en nuestras innumerables peleas, la más memorable fue una vez que te volé los lentes y se rompieron, terminamos  pegándolos  mientras yo lloraba asustada por el castigo inminente que me vendría y  tú me consolabas y me jurabas que jamás diría nada para que no me castigaran y así fue, nunca me delataste y como cada pelea entre nosotros, eso solo sirvió para fortalecer nuestra hermandad.
Tú siempre has sido una gran influencia en mi vida, por ejemplo, si te preguntan a ti por qué eres del Magallanes? tú tienes una larga respuesta, pensada y reflexionada y ademas histórica, amén de la emotiva, "mamá", si me preguntan a mí, mi cabeza vuela a la temporada 93-94, cuando después de quince años los eternos rivales se enfrentarían en una final de La Liga Profesional Venezolana. Y allí estaba tú, explicándome el porqué "le íbamos" al Magallanes, y por supuesto si tú le ibas pues yo también, he de decir que esa temporada de Béisbol la disfrute mucho, así como la 96-97, cuando fui al estadio por primera vez a ver un Caracas-Magallanes, y con quién fui? Contigo! Aun me sigue pareciendo estúpido que no narren los juegos, pero igual he de decir que soy  del Magallanes, y que he disfrutado cada juego de béisbol que he visto, pero los mejores? los mejores los vi contigo, por tele o en el estadio, a pesar de tu amargue, porque nadie es tan fanático como tú.
Las cosas que sé de deportes, me las enseñaste tú, así que entiendo un poquito de cada cosa. Pero obvio que en tú panorama las cosas son más o menos así, los deportes y el Fútbol y de eso sé un poco más que el común de las mujeres, pocos saben que todos los inter-cursos de futbolito en lo que participe durante la semana Agustina fueron artífice tuyo, que me convencías  que debía haber fútbol femenino y  yo aturdía al Padre Francisco (+) para que nos dejara tener un torneo,  cuando los hubo todos los ganó mi salón, y por supuesto yo era de las que mejor jugaba y tú eras mi coach, me enseñaste a chutar, y a pasar la pelota, a recibirla con el pecho (cosa que pude hacer mientras fui plana) por supuesto hubo cosas que no entendí , pero te seguí la corriente para que me dejaras volver a mis cosas de niña, intentaste enseñarme a driblar un balón,  ganaron los tacones.
Pero he de decir que ví mucho fútbol, en la tele y los grabados,  hubo un momento en que me sabía de memoria la narración de la final de Argentina 78, aquel viejo video lo vimos una y otra vez, puedo escuchar en mi cabeza la voz del narrador, aunque no recuerde todo tan claro como antes, cuando lo podía recitar de memoria. He de decirte, mi querido Bro no se me olvidó  que el primer Mundial se jugo en Uruguay en 1930, y que este mismo país se alzó con la copa, creo que le gano a Argentina, no estoy segura. Argentina ganaría su primera Copa en 1978, de la mano de Mario Kempes y venceria a un gran equipo, Holanda, conocido como la Naranja Mecánica. Me disfruté junto a tí el Brasil de Pelé, vi sus chilenas una y mil veces, reconocía y reconozco a Michel Platini, a Zico, Del Piero, Beckenbauer, Jerson Díaz, Batitusta, Zidane, e infinidad de jugadores más, a Beckham y a Casillas los descubrí solita porque tanto talento no podía quedar oculto a mis ojos, jajajajaja. Y por supuesto, Diego, Diego y sus dribles, Diego y sus jugadas, Diego y su irreverencia, Diego y las injusticias, me hiciste ver incalculables veces el gol de la mano de Dios, donde "todos vimos la mano, menos el arbitro", al mejor estilo de lavado de cerebro me explicaste, el gol de Diego contra Inglaterra, años después vería yo un programa de la historia del fútbol, y ese gol hasta el año 2006 seguía siendo considerada la mejor jugada en la historia de este deporte,  me hiciste considerar a Diego, aunque nunca lo he soportado mucho. Sin embargo no me atrevo a compararlo con ningún jugador vivo o muerto, para no provocarte ningún colapso nervioso
Durante años fui yo la única alumna en tu "escuelita" de fútbol, y aunque para muchos el fútbol sea una moda, o crean que ahora es que se juega,  siempre ha sido parte de nuestras vidas. He de agradecerte además que pude ponerme a la par de muchos hombre a la hora de hablar del deporte rey, porque no sólo me explicabas jugadas y me ponías videos, sino que además me explicabas historia y anécdotas de aquellas que solo sabe alguien que de verdad vive y respira futbol y que disfruta de aprender, como tú.  Así que sin ser Carolina Guillen, entiendo perfectamente que es un fuera de lugar, un gol olímpico, reconozco los penaltis, le he gritado al arbitro y puedo soportar y disfrutar de 90 minutos del deporte más bello del mundo (la prorroga me aburre horrores). Reconozco a los pasteleros y se decirlo con desprecio, apoyo y le hincho a una sola selección, la mía, y cuando preguntan si soy del Barsa o del Madrid, levanto la cara y digo en Caracas yo nací (aunque confieso que me buceo a Iker, las vececs que puedo). Y bueno, también sé decir: "Dale ro, dale ro, dale, dale, dale ro"
Y es que tú tienes una manera tan particular de amar las cosas que contagia, y es que tú siempre tú has sabido influenciarme, lo que siento por tí, lo sabes y te quedas corto, eres una gran parte de mí nos contenemos mutuamente, sin ser los hermanos mas cursi y siempre desde nuestro negro sentido del humor hemos sabido transmitirnos lo que sentimos. Nuestras anécdotas son para "coger palco" como dicen, desde los juegos hasta las borracheras, desde las música hasta las películas, desde nuestros hermanos hasta los amigos.
Para mí, eres después de papá, el intelectual de la familia, el inteligente además, el justo y el deportista, aunque no te gustan muchos las muestras de afecto guardas tus cariños y pasiones en el corazón, donde realmente importan, esas características en parte fueron las que me llevaron a   escogerte como el padrino de mi hija,  la absoluta certeza que de ti siempre recibirá mucho amor y valores, que contigo siempre podrá contar y que eres lo más  parecido a una enciclopedia con patas, que lo más seguro es que cuando necesite saber algo, tú siempre seras una fuente, espero además que en mi pedacito de ADN se llevara una carguita tuya y herede tu brillantez, pero la razón principal para que seas su padrino es porque Mariana te escogió cuando se te presentó en sueños  antes que a mí  cuando yo no pensaba aun tener hijos, lo que quizá ella y tú ignoraban es que estaba escrito que serías tú el padrino de mi primer hijo, no podía ser de otra forma.
Así que a pesar que hoy conmemoramos un año más de cuando te viniste a la tierra sin mí, siempre he de celebrarlo, solo puedo desearte bendiciones, solo puedo desear que siempre a pesar de las distancias permanezcas como hasta ahora, tan cerquita de mí, que aun si escucharte reconozco tu voz y adivino tu forma de decir las cosas, que aun sin verte puedo sentir tu presencia en mi vida y puedo reír con cada cosa que hemos compartido  y todo, todo  mi querido Bro, se resume en una fresa!
Te amo, Feliz Cumpleaños!


lunes, 2 de julio de 2012

Héroes entre nosotros

 

"Un héroe lo es en todos sentidos y maneras, y ante todo, en el corazón y en el alma".  Thomas Carlyle


Una de mis revistas favoritas es la conocida Readers Digest, conocida en Latinoamérica como Selecciones. En ella había una sección que me gustaba mucho y se llamaba como el título de este post, hablaba sobre esas personas que en algún momento realizan un acto heroico actuando con valor y de manera positiva, a pesar de las circunstancias. 

Conocí a Leniel en septiembre del año pasado, recién mudada a este país con toda mi tristeza a cuesta,  era el entrenador que me había asignado el gimnasio. Para ser sincera, no lo soportaba, acostumbrada a la mecánica de los entrenadores en Caracas siempre con sus bromas y los piropos en la punta de la lengua, este señor que parecía mudo, solo hablaba para indicar qué ejercicio debía hacer y para ajustar la próxima sesión de entrenamiento. Creo que él tampoco me soportaba mucho. Pero nos tocó compartir media hora de las  madrugadas (6:00 a.m. para entrenar) así que un día tambien compartimos historias, él con sus comentarios optimistas, yo? bueno, ustedes me conocen, a las 6:00 de la mañana soy peor que el resto del día. Así que mientras yo sufría haciendo abdominales y además sufría por estar lejos de mi Caracas,  este señor con sus frases motivadoras como:  “no hay razón para estar de mal humor” “sonríe” “uno no puede llevar la vida de manera pesimista"; podía hacerme sentir vergüenza en fracciones de segundos, y mucho más cuando empiezas a conocer la historia detrás del personaje. 

Leniel es de origen cubano, para aquellos que se basan en las generalidades y meten a todas las personas en un mismo saco, su historia podría ser la de todos los cubanos que salen de la Isla, y aunque creo que no es así, no es de lo que quiero hablar.  Lo que de verdad me sorprende es cómo una persona es capaz de discernir a pesar de lo que socialmente y moralmente le rodea, superar circunstancias no muy gratas sin dejar corromperse en el camino, andando siempre del lado de la luz sin perder la inocencia, sin perderse a sí mismo.  

Me sorprende como sus malas experiencias no lo marcaron, obviamnete le dejaron huellas pero no cicatrices, no hay rencor y/o resentemiento acepta lo que le ha tocado vivir y lo suma como una experiencia para ser mejor persona. Admiro profundamente como ama la libertad, para aquellos que siempre gozamos de escoger, de decir, de opinar, a veces se nos olvida que en el mundo hay cientos de personas, que por raza, condición o credo no son libres, pero Leniel me hace pensar y concluir que  la libertad  muchas veces no va de la mano con sentirse libre, creo que él nació en un país donde falta la libertad  y a pesar de ello nació para ser libre.


Desde que lo conozco no lo he visto molesto, seguramente ha estado, pero siempre sonríe, hace un chiste, y no se cansa de decir lo mucho que le gusta su trabajo de entrenador. Es desprendido de las cosas materiales, porque se dio cuenta que las gorras se dañan, las camisas se destiñen y al final eso no es nada, lo que verdaderamente importa es lo que somos, hace que sienta vergüenza cada vez que lo dice, pero también hace que me de cuenta que un par de zapatos, es sólo eso. 

No se ha conformado con ser un sobreviviente sino que tiene unas ganas enorme de superarse, por el camino correcto que no es otro que estudios y trabajo, para cuando decida publicar este post, ya habrá culminado sus estudios de policía. Durante estos meses que duró su preparación, siempre traía alguna historia que compartía con entusiasmo, estudiaba y estudiaba y seguía estudiando, nunca había visto yo tanto amor al estudio,  él hubiera sido un alumno que me hubiera gustado tener, pero papá Dios me lo puso como maestro, ¡qué ironía!, ¡que acertado!.

Es así como ahora dos tardes a la semana y las mañanas de sábado mi entrenador me enseña ejercicios y rutinas para tener mejor salud y condición física y además me muestra sobre áquello que es realmente importante como la humildad, la constancia y la alegría, me recuerda lo maravilloso que es sentirse libre, y la fortaleza interna que hay que poseer para lograrlo, ejercicios para el alma.  Este señor, que es mi entrenador, mi amigo, el amiguito del parque de Mariana, es un ejemplo de algo que dijo Buda: "el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional", sus anécdotas me hace saber que podemos ser positivos a pesar de las circunstancias, parecernos más a lo que soñamos de nosotros mismos y convertirnos en héroes de nuestras propias vidas, y aunque nadie lo note ser un héroe que camina entre nosotros.