lunes, 11 de abril de 2011

Vientos de Cambios.




"Quien pretenda una felicidad y sabiduría constantes, deberá acomodarse a frecuentes cambios." Confucio

Hace tiempo que no escribo en mi blog, a falta de inspiración, no me queda más remedio que estar buscando por todos lados algún tema que me motive a escribir, pero cuando leo lo que he escrito, me doy cuenta que mis post son las ideas que se acumulan en mi cabeza y las emociones que se alojan a mi cuerpo, por lo general escribo sobre como me siento con respecto a lo que sucede o lo que me sucede.

Cuando comencé necesitaba expresar lo que iba viviendo como mamá, las cosas que me iban afectando, los cometarios locos de la gente, las vivencias del proceso. Hoy en día puedo decir que esto de ser madre jamás se tiene dominado, simplemente hay que ir jugando con las cartas de cada día y no hacer de cada acontecimiento una exageracion, y definitivamente he aprendido a evaluar mis días con las sonrisas de Mariana, si soy o no, si parezco o no una buena madre, mi evaluador directo solo podra decirlo dentro de muchos años, asi que el resto del mundo tendra que esperar.

Poco a poco fui hablando de otros temas de cocina, de listas de comidas, de lo que odio y amo y hasta de mis propósitos de año nuevo (que aquí entre nos, no he cocinado naaaada nuevo todavía)

Ahora me siento diferente a como me sentía hace un año atras, Fifo y yo nos hemos compenetrado mas como pareja y tenemos una buena sincronía como padres. Ya me acostumbré a la idea de que por ahora no trabajo en la calle y no recibo un sueldo, sin embargo tengo un trabajo de 24 horas, 7 días a la semana, sin pago de horas extras y sin comisión, pero tengo que reconocer que no necesito más de lo que tengo y me siento inmensamente feliz, porque cada día que le he dedicado a mi princesa tendrá sus frutos, estoy segura.

He perdido peso, tengo 14 kilos menos, y espero quitarme los últimos 7 en los próximos meses, ahora voy al gimnasio al menos tres veces a la semana y cuando no voy, me siento como tensa, el ejercicio me hace descubrir que día a día se puede y se debe dar más.

Hace unos meses, mientras estaba montada en la caminadora del gimnasio, tuve un pensamiento, sobre mi vida actual (la de ese momento) tengo una familia a la que adoro, unos padres maravillosos, unos hermanos que a veces provoca cambiarlos por un Toronto, pero que igual los amo con todo mi corazón, unos sobrinos que me hacen sentir cada día más vieja, unas amigas únicas en su especie, unas tías divertidisima, una vida llena de mucho amor, vivo en un país que a pesar de todas sus contradicciones tiene una que me encanta: cuando peor estamos es cuando mas esperanza tenemos, en fin, ese día me sentí agradecida por cada cosa que he logrado, por cada persona a la que amo, por vivir en esta tierra de gracia (por lo agraciada y por lo graciosa).

Al llegar a casa compartí esta reflexión con Fidel, y luego de decirle casi con lágrimas en los ojos de emoción como me sentía, tuve otra reflexión automática y le dije: "y como así me siento ahora, feliz en mi área de confort, segurito, me viene un cambio que me mueve todo el piso, porque mi vida es un constante empezar" por supuesto que el se rió, conmigo, no de mí, o por lo menos eso digo yo.

Había pasado exactamente casi tres mese de esa conversación, la noticia me sorprendió un martes en la mañana cuando mi único plan era ir a pasar un rato con mi mamá, allí estaba cuando Fidel me llamo para contarme sobre un movimiento en la compañía que nos colocaba fuera del país y yo recordé mi reflexión del 21 de enero en la caminadora, adiós a mi área de confort, Bienvenidos los vientos de cambios.

Cómo me siento?aún no lo sé, a la expectativa, creo que vivir fuera debe ser una experiencia enriquecedora pero solo puedo verlo ahora como experiencia, no como estilo de vida. Que cómo me siento? Feliz? sí, estoy feliz; triste? sí estoy triste; miles de comentarios al respecto, pero estas cosas te dejan entre ver quien es esa gente que te acompaña, gente que opina que es lo MAXIMO salir de este país, y a quien me toca recordarles, que este es Mi país y aquí esta mi familia y amigos; gente que opina que el nuevo lugar es malísimo para vivir, y de quienes pienso, "oye gracias, me da full ánimo tu comentario", gente que indaga sin ocultar una cierta incomodidad y fingiendo una falsa alegría y finalmente las lágrimas de mi familia ligado a un apoyo incondicional, y la comprensión de los amigos (mi familia escogida), aquellos que de verdad me conocen y saben como me puedo sentir, que dan ánimos y alegrías, que nos desean lo mejor, pero que entiende este sentimiento contradictorio que nos embarga. Al final creo que es en este tipo de situaciones donde la gente que te rodea se muestra tal cual es y descubres quienes son los que realmente te apoyan y te conocen.

Creo que ya es hora de que deje la resistencia y acepte los cambios constante que ocurren en mi vida, debo darme cuenta que justo allí en el momento cuando creo que llegué a algo, cuando logré manejar una situacion, justo allí debo empezar de nuevo, asustada como siempre pero con mucho optimismo y agradecida porque tengo la oportunidad de seguir aprendiendo, de seguir adelante. Así como ser mamá, viviendo un día a la vez y con las cartas que te toquen, debo recordarme siempre que es el trayecto y no el destino lo que hace la vida tan interesante.

..."no te quejes Andrés, no te quejes por nada, si del cielo te caen limones, aprende a hacer limonada." Willie Colón, el Gran Varón.